16 noviembre 2006

las imágenes del pasado



las imágenes del pasado vuelven a nuestra memoria cuando sentimos que las cosas no tienen buen futuro, no tienen buen presente.

Recuperamos imágenes que nos devuelven recuerdos, o quizás sensaciones archivadas hace cientos de años, de días, de minutos, ¿Quién puede calibrar el tiempo, cuando para nosotros cambia con tal rapidez su sensación?

Mirando estas piedras, a imitación del pasado, construyo imágenes de la infancia, de la lejana e inquietante infancia, busco recuerdos que mantengan viva la esperanza de mantener los recuerdos, de preservar el pasado, que no se pierda, que lo guardemos en la memoria.

Modesto, 16 de noviembre de 2006

15 noviembre 2006

hay días de silencio


Después de unos días de silencio, por ocupaciones y preocupaciones varias, recupero aquí unas palabras escritas hace un año:



SILENCIO


Te he sentido entre los dedos, te he temido y te arropado, te he escuchado y enmarcado dentro de mis pensamientos. Ven, rellena los alocados vaivenes de mi pensar, pon el fondo de color y hazme comprender tu significado.

Te soy extraño, me eres desconocido, pero siento la necesidad de integrarte en mis anhelos, de hacerte dueño y señor de algunos de mis momentos, de ser parte de mi yo, de ser mío, de dejarme llevar entre tus alas de viajero y peregrino.

Te deseo, bálsamo reparador de sentimientos sin freno, sabio relator de mis historias sin palabras, sólo sentidas, sólo pensadas, sólo mías.

Modesto noviembre 2005


Con estas palabras expresaba mi necesidad de parar y escuchar mi interior. A veces es al revés, hay tantas voces rondando por mis adentros, tantas preocupaciones que no sé escuchar lo más importante y me pierdo en razonamientos excesivos. Retornar al silencio y buscar los sonidos que me devuelvan la paz. Eso intentaré.


Espero que todos y todas tengamos tiempo de acurrucarnos en el silencio a veces, escuchemos esos sonidos y encontremos en él la paz.

Un abrazo.

Modes, 15 de noviembre de 2006.

09 noviembre 2006

los condimentos de la vida (cada vez se parecen más la poesía y la cocina)


Hoy no va de poesía, pero sí; no va de cocina, pero sí. La foto es del mercat de la boquería en Barcelona. Es una tienda de condimentos, de todos los que necesito para una buena cocina. Como la vida, son imprescindibles para realizar una buena poesía.
Esta mezcla de cocina y poesía, a veces, no sale como uno espera, nos pasamos de pimentón, nos quedamos cortos de sal, pero siempre nos queda poner una sonrisa, hacer una broma y tratar de hacerlo mejor la próxima vez.
En poesía, otras veces no nos llega la inspiración, no encontramos las palabras que más nos gustan, no las que quisieramos para expresar los sentimientos de cada momento. También en esos momentos es mejor sacar una sonrisa, aunque cueste y esperar a que la próxima vez nos salga mejor.
Cada vez se parecen más la poesía y la cocina.
Modesto, 9 de noviembre de 2006

08 noviembre 2006

mirando crecer los retoños con ternura

Brote que creces aún inseguro
Al calor del verano, entre monte y mar
Sueñas la vida con miedo y, al pensar,
Cincelas la piedra azul del futuro.

Brote que te reflejas en un muro
De protectoras aguas, debes lanzar
Tus hojas más arriba y sobrepasar
Sin miedo el horizonte más duro.

Creer en ti, vivir siendo tú misma
Plántate en tierra firme y grita
Al viento que eres única, preciosa.

Proclama desde arriba tu carisma,
Tu nombre, Miren, el viento repita
Nos llegue fresca tu risa gozosa.

Este poema, escrito a una de mis hijas, me pone en contacto con el recuerdo de los retoños que plantamos juntos, de haya, en la foto y que esperamos ver crecer como crecen mis hijas, con tiempo, a veces con prisa, con dolor otras veces, pero siempre, espero, acompañados de nuestra ternura.

Ternura: es una palabra que aparece mucho últimamente en mi vida, al cuidar a mi hija, a mi madre, y que deberíamos aplicar más a todos los demás que nos rodean. Es una buena medicina cuando no hay demasiadas palabras, cuando es difícil pensar en otras palabras, cuando no sabemos muy bien qué hacer. Espero seguir tejiendo palabras de ternura también para los que no nos ocupan tanto la mente en estos momentos.

Modesto, 8 de noviembre de 2006

07 noviembre 2006

Un texto (extracto) enviado por una amiga: Yarima

Vegetar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.

La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental: "Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida".
Autor: Dr. Jorge Bucay

06 noviembre 2006

tres recetas de pescado

Kokotxak beste era batean:

Las cocochas de bacalao, que habitualmente las hacemos al pil pil, son también muy ricas y menos pesadas para el estómago rebozadas y con pimientos entreverados.

Se rebozan las cocochas en harina y huevo, después de echarles una pizca de sal y en otra sartén se sofríen los pimientos rojos y verdes (si son de bote, es conveniente hacerlos un poco más con azúcar y sal) asados.

Servir las cocochas en una fuente con los pimientos alrededor.




Pescados en tempura:

En vez de rebozar siempre el pescado de la manera habitual, se puede pasar por tempura, harina especial con agua fría, y freír.

Posibilidades:
Partir el bonito o el atún en tacos grandes, pasar por tempura y freír.
Bacalao fresco en láminas o trocitos.
Cazón: en trozos no muy grandes.
Merluza...

Servir en una fuente pescados diferentes y acompañar con piquillos o con pimientos verdes fritos, bien pochados.


Merluza con salsa de aceitunas negras:

Freír la merluza con piel en la plancha o sartén, con la piel para abajo, para que no se rompa, y un poco dándole la vuelta para que se dore al final.

En un bol preparar lechuga en juliana, cebolleta y aliñarlas como siempre, pero poco, ya que después añadiremos más aliño..
En otro bol preparar aceite, sal, vinagre normal y un chorretón de aceto di módena, añadiendo algunas aceitunas negras troceadas majadas en un poco de aceite. Mezclar bien.

Servir un buen trozo de merluza en un plato grande y a un lado lechuga y por encima salsa de la que hemos preparado antes. Añadir unas cuentas aceitunas negras enteras de adorno y manchar el resto del plato con otro poco de salsa.

On egin.Modesto 6 de noviembre de 2006

05 noviembre 2006

Perderse en el monte


A veces mi alma sueña con perderse en el monte, pero no puedo huir, estoy atado a mi lugar aquí y ahora. Dejar ensoñar al alma en sus montes y paisajes recordados, como esta ermita en Pirineos, como los momentos atados a esa imagen: las estrellas en plena noche de verano, ver amanecer con mis dos hijas, un beso viendo atardecer, un cuento escenificado en los alrededores...
Son muchos los recuerdos que suavizan el presente con la dorada pátina del pasado, quizás idealizado, y nos animan a seguir caminando hacia el incierto futuro.
Espero seguir escribiendo otro día, con algo más de optimismo en el alma.
Modesto, 5 de noviembre de 2006.

03 noviembre 2006

paella valenciana de Raúl Amestoy Lara

Hoy traigo una receta de mi sobrino Raúl, que, en sus viajes por tierras valencianas, aprendió con unos amigos y que la borda en la cocina. Gracias sobrino por seguir la senda de los buenos cocineros y comensales.

Paella Valenciana

Para 4 personas, freir unos cuantos trozos de conejo y pollo en la paellera. Cuando están bien hechos añadir unas cuantas vainas partidas con la mano y que se frían. Una vez que estén bien fritos (que no quemados) añadir una cucharada sopera de pimentón y medio vaso de tomate frito/natural cocinado. Antes de que se queme el pimentón echar agua hasta arriba y sazonar. Dejar que se cocine el caldo, sin prisa, reducir hasta que baje donde las asas, donde los tornillos de las asas. Entonces echar 4 vasos de arroz en forma de cruz. Mover para que se reparta y dejar que se haga, jugando con el fuego para que no se quede caldoso. Dejar un rato fuera del fuego para que se acabe de hacer. Así de fácil y así de rico.

Modesto, 3 de noviembre de 2006

02 noviembre 2006

Calabacines rellenos de langostinos (alta cocina).


Dedicado a mis sobrinos-as más pequeños-as, mis mejores comensales


Calabacines rellenos de langostinos (alta cocina)

Ingredientes:
- Calabacines
- Langostinos
- Nata
- Queso fácil de fundir
- Tomate
- Pimientos verdes
- Pimientos rojos
- Cebolla
- Whisky
- Aceite, sal, ajo

Por un lado, separar unos trozos de calabacín y vaciar el interior, con la carne que hemos sacado y algo más de carne de calabacín, pochar junto con los pimientos verdes y rojos y la cebolla en trozos muy pequeños. Añadir el tomate y la nata, hasta lograr la densidad deseada (que no se quede muy líquido.

Por otro lado, los langostinos pelados y partidos por la mitad, si son grandes, freir con ajos laminados y cuando estén bien dorados, flanbear al whisky. Añadir luego a la mezcla que hemos preparado.

Los trozos que hemos vaciado, (bien en trozo, dejando la base y guardando la tapa, o bien en plan barco, dejando la tapa también) los rellenamos con la mezcla y colocamos encima una fina loncha de queso que se funda bien.

Hornear unos minutos hasta que se dore el queso y servir con mucho cariño.

On egin
Modesto, 2 de noviembre de 2006

recuerdos

En estas tardes de otoño, cuando no hay mucho que hacer y entretenemos el tiempo repasando fotos y papeles de otros años, he encontrado las fotos y los recuerdos de un verano de hace unos años, todos y todas más jóvenes y esta reflexión hecha aquel mismo otoño. Que las tardes de otoño os ayuden a encontrar los buenso recuerdos en vuestra memoria.



RECUERDOS

Agazapados
escondidos entre los muros
de las prisas, de los trabajos
los recuerdos del pasado
balsámicos, medicinales
saltan de vez en cuando
cuando sentimos cansancio
cuando la tristeza invade
las sombras de nuestros ojos.

Rememorar el pasado, buscar momentos felices que nos hagan reverdecer y seguir esperando el futuro de la primavera que llegará, después del frío invernal.
En el otoño, las hojas que fueron verdes y estaban bien colocadas, van cayendo y con ellas, como si fuese normal, perdemos las hojas verdes de los momentos pasados.
No perdáis estos recuerdos. No dejéis de reverdecer los colores más claros y limpios de los recuerdos pasados. Y cuando esas sombras y esas dudas negras parezca que triunfan sobre lo pasado, activar la memoria de las sonrisas, las miradas llenas de gozo al ver el mar, los montes, la casa azul en los verdes enmarcada y contra las nubes limpias del cielo recortada; pensad en aquellos duendes corriendo y lanzando gritos y agua por doquier. Pensad en aquellas gentes que compartían vuestras charlas junto al fuego y al café. Pensad en cómo las almas se llenan con la mirada de los que nos quieren bien.
Por último, dad las gracias. A los que nos sueñan con sus palabras, con sus miradas y con sus gestos. A los que nos acompañan mientras las hojas caen tejiendo un tapiz de tonos rojizos, marrones y verdes , y desnudando a los árboles, hasta que vuelvan a sentir un vestido nuevo y más verde.
Recordad, no con nostalgia, sino con la plenitud de quienes sueñan esperando el futuro y disfrutando mientras tanto del otoño y sus sombras, del presente y sus problemas.
Nos encontraremos de nuevo, junto al fuego en el invierno y estaremos ahí, como siempre, cuando salgan los primeros brotes y apunten los primeros verdes.
Hasta siempre.
Trasladado desde el otoño de 2000 al 2 de noviembre de 2006