08 mayo 2007

Cambio de imagen


Hace tiempo, al morir un amigo, escribí un cuento donde cada personaje era un árbol. A mí mismo, como redactor de la historia y guardián de la memoria del bosque, me pinté como tejo, hagina en euskera (taxus baccata) y desde entonces lo coloqué en mi ex-libris (ver entrada anterior).


Atribuir a cada persona un árbol, con el paso del tiempo lo he ido viendo más claro, no fue un acto sin más, fue un proceso medio consciente de comparar algunas características del árbol y de la persona en concreto. Mi amigo era un roble (quercus robur), su mujer, un haya (fagus silvatica) y así cada uno de los personajes de aquella historia de amistad, de ayuda durante el año que vivió con la enfermedad (un tumor cerebral), de acompañamiento a su mujer y a sus dos hijos pequeños. Fue una historia bonita y aún me emociono al recordar algunos episodios.


Más tarde, un montón de amigos (entre ellos algún bloguero cercano), fuimos al monte y plantamos unos 50 árboles, los cuales a veces sigo visitando (algunos no arraigaron y otros sí). El tejo que yo planté es el de la foto que hay más abajo de mi perfil, insertado en una ventana. Fue un día inolvidable, con comida campreste incluida y tiernas miradas de árboles que saben y entienden.


Por todo ello y porque el día 16 de mayo hace 12 años que murió nuestro amigo Julián, digo adiós a la foto de LUR como firma en vuestros blogs y pongo la del tejo, su perfil, sus hojas y sus frutos.


Como complemento traslado aquí la poesía que escribí en el relato para reflejar el momento en que dije adiós a mi amigo:


Y TE MIRO
TÚ CALLADO
YO NO ENTIENDO, Y TÚ
SOSEGADO
Y EN TUS OJOS
LA CANCIÓN SE VA APAGANDO
ANTE MIS MANOS
DOS ÁRBOLES INACABADOS
JUNTO A UN HAYA
HAY ROCÍO.

Y TE MIRO
TÚ SONRÍES
YO YA ENTIENDO, Y TÚ
MUY TRANQUILO
Y EN TU MENTE
HAY MÁS LUZ
YA TE HAS IDO.

Gracias a todos y, después de secarnos esa lágrima que se nos escapa, sigamos adelante cuidando con tiernos abrazos y miradas de árboles que entienden a los amigos que tenemos alrededor.
P.D. ¿Qué árbol crees que te identifica? ¿Por qué?
Prepararé la lista de nuestro bosque para una futura entrada.

05 mayo 2007

tres entradas en una




Hoy estoy con ganas de escribir todas las cosas que han ido saliendo de mi mente esta noche de primavera. Gracias por vuestra paciencia.



1- Primero para agradecer a todos los que me leen y me contestan, un poema. Las orillas de este río sois cada uno de vosotros, aunque en este caso voy a personalizarlo en Jake, siempre atenta y rauda a contestar a todos mis escritos, pero cada cual puede apropiarse de los sentimientos que encierran las palabras del poema: Feri, aiguamel, dedalus, angeldreams, Pato, abir, Evan y Carlos... y todos los demás.




Palabras tiernas de ida y vuelta:

Envuelto en ternura y color,
empapado en mis emociones,
lanzo a la otra orilla mi canto,
mis sentimientos enmarcados
en palabras frescas y tiernas.

Caen las lluvias,
fructifican el agua
del río que nos comunica
y recibo de vuelta
aromáticas frases del sur,
me devuelven agrandadas
la ternura y el calor
y llegan hasta esta orilla
notas de música y color
inundando mis entrañas
de vida para seguir
cantando palabras a la otra orilla,
llorando emociones a las almas
que sienten al otro lado
del río que nos une
y comunica.




2- En esta comunicación ha sido esencial encontrar la oportunidad que me ha dado mi grupo de amigos-as, aquí, fuera de la red, en la realidad tangible que me rodea:




Todo empezó una noche de luna, de luna llena y pletórica, de luna viva y sombras cálidas a mi alrededor.
Me senté frente a mí mismo. Abrí la puerta de mis adentros y fijé mi mirada en un rincón, que hasta entonces pasaba desapercibido. Mis ojos no dejaban de asombrarse ante lo nuevo, lo desconocido. ¿Quién había puesto allí esas sensaciones? ¿Estaban allí desde siempre?
Seguí sentado largo rato, asombrado ante la variedad de colores, de tonos musicales. La cálida sensación que me envolvía, me dejaba desconcertado. Era nuevo y, después de unas sensaciones raras, empezó a gustarme.
Algo en mi memoria ancestral se despertó y recordó que eran mis emociones, que siempre habían estado allí: mis miedos, mi ternura, mis anhelos, mis sombras de noches negras, mis vivos sentimientos de hombre por crecer. ¿Hacia dónde había estado mirando todo este tiempo?... Las preguntas se agolpaban ante mí.
Estaba a gusto, tranquilo, arropando esas sensaciones, acunando los miedos con ternura, haciendo cócteles de emoción y aspirando los aromas que surgían de la mezcla. Y estaba bien, me sentía muy bien.
Desde aquella noche de luna, de luna que alumbra rincones, conozco un poco más los entresijos que estaban escondidos, sin ojos que los mirasen, ni brazos que los acunasen. Desde aquella noche sé sentir un poco mejor, y más libremente, la vida en mi alma de hombre sensible y tierno. Y me gusta.




3- Una posibilidad de regalo:


Ex libris:

Hace algunos años, pedí un regalo para mi cumpleaños y me hizo mucha ilusión:
un ex-libris
¿qué es eso? Me preguntarán algunos: es la marca que cada cual pone a sus libros, ya sea un particular o una biblioteca. En Internet podéis encontrar más información, sobre su historia y sus ejemplares, hay hasta asociaciones de exlibreros. Pero a mí no me interesa la historia, me interesa lo que tiene de personalización... es como la imagen que cada uno usa en su blog para identificarse, pero sólo impresa en la primera página (o más, cada uno tiene sus costumbres) de los libros que cada cual va recopilando en su casa.
Yo elegí el tejo, árbol milenario que resurge apresar de las adversidades, por su avanzada edad, como quien guarda la memoria de la gente y escribe los anales de la historia y los resguarda del tiempo y del viento (en un cuento que escribí de árboles con alma, yo era el tejo), como símbolo para resguardar mis libros.
No sé si tenéis esta costumbre, pero es un regalo muy original para un sobrino, un hijo, un amigo... para quien sea.
Ahora entendéis las fotos del principio.
El poema lo podéis pegar y copiar y/o enviar a todos aquellos que os escuchan y contestan.
Un abrazo para todos.

03 mayo 2007

lo que hemos cambiado



Fue mi amiga cieloazzul quien me pasó la idea de plasmar en una foto lo que fuimos de pequeños y qué detalles han quedado en la actualidad. Seamos sinceros, en mi caso no queda casi nada, pero he encontrado una foto de mi hija mayor, Itziar, que ahora está estudiando en Barcelona, que se parece un montón a mí. Me ha hecho mucha ilusión, para qué os voy a engañar. He querido encontrar rasgos míos en la foto y me cuesta: los ojos, quizás, pero poco más y espero que los ojos de niño mantengan la capacidad de sorpresa, la capacidad de asombro ante las novedades que nos trae la vida, ante los amigos que se asoman a nuestra vida, ante la gente que se mezcla con nuestro andar y caminar.
La ilusión en esas manos que tratan de mantener la correa de la perra (era perra) y todo un mundo por delante. Está bien esto de echar un ojo atrás y tratar de encontrar algo actual en aquel entonces. Me veo crecer y me encuentro bien con aquel pasado. Es un buen ejercicio para el alma. Lo que ha cambiado el vestir en algunos años.

Después de estas reflexiones, quiero trasmitiros mi alegría por haber crecido. Quizás no todo haya sido de color de rosa. habríamos cambiado tantas cosas... casi me apetece más mirar para adelante y ver lo que todavía ese niño puede crecer, a pesar de cumplir pronto,los 47 años.
Brindo por vosotros, por todos los que, cuando leáis estas líneas, echéis un ojo atrás y sonriáis con ternura al contemplar una vieja foto... sentid cuánto os queda aún por crecer. Un abrazo. Y cuánto les queda por crecer abnuestros hijos e hijas. Un abrazo también para ellos y ellas.

30 abril 2007

recuperando viejos y queridos recuerdos

(foto del Mercat de la Boquería, en Barcelona)


Hace unos días, leía en el blog de El Avispo, blogero amigo de muchas de las páginas por las que me muevo, la idea de recuperar algunas entradas de las viejas, de los post que hicimos con cariño y que nadie leyó, que se quedaron sin respuesta y huérfanos de comentarios.

Yo, como cocinero y poeta, necesito, en un caso al comensal que me devuelva el "uhmm, que rico" y, en el otro, al lector o destinatario del poema que, emocionado, me devuelva con la mirada la certeza de haber completado el ciclo creador en su emoción. Además, como profesor, también necesito ver en los ojos de mis alumnos-as la sensación de recepción de mi intento de educación.

Sin abusar de vuestra paciencia os propongo dos de poesía y otra de cocina.

Tres pintxos para sorprender (pinchos les llamamos a pequeñas raciones para picotear)

Una puerta mágica (dedicada a mi primo Honori y a su padre, también Honori)

Una nana en tres actos (para todas las madres y sus hijas)

Gracias por vuestra lectura y, si preparáis los pintxos, on egin, buen provecho.



27 abril 2007

una tradición de nuestra tierra


(Mis hijos el año pasado por estas mismas fiestas, vestidos con los trajes típicos)
(Las fotos de más arriba son los perretxikos y los caracoles)
On egin, buen provecho.

Hoy y mañana, celebramos las fiestas del patrón de las tierras de Álava, San Prudencio. Es costumbre por aquí juntarse estos días a compartir unos platos típicos: caracoles y "perretxikoak" (setas de primavera) y después acudir a las campas de la ermita del santo a comer o simplemente dar una vuelta. Es día de fiesta y en las casas solemos juntarnos a comer todos los miembros de la familia. En casa hoy comeremos 24 personas.



Estos días siempre recuerdo a mi padre, que era trompetero de la fiesta, se vestía unos trajes medievales, se ponía una peluca y un gorro a lo Robin Hood y tocaba la trompeta para anunciar a todos los alaveses que la fiesta empezaba. Yo solía llevar a mis hijas, cuando eran pequeñas a que le viesen y se fotografiasen con él. Le echo de menos, a él y a mi madre, que después nos preparaba la comida en casa.



Las tradiciones, esas fiestas, esas comidas, todas esas cosas que se nos han trasmitido por costumbre y que también nosotros trasmitimos a nuestros hijos mientras crecemos y crecen. Nunca he sido demasiado partidario de las tradiciones inmutables (todo tiene que evolucionar) pero sí me considero amante de mantener señas de identidad delos pueblos, de las ciudades y las gentes; forman parte de nuestra cultura, mientras sepamos integrar en ellas a los que vienen, a los inmigrantes, a los recién llegados.



Así que sentiros como en casa, poneros cómodos y venid a celebrar esta fiesta y compartir nuestra comida y nuestro vino, que nuestra sonrisa al otro lado de la mesa os cubra de ternura y de buena acogida, que nuestra mano al despediros os llene el alma de ténue amistad.

23 abril 2007

Una nueva comida para compartir


Hola gentes que me escucháis y me emocionáis:
noticia, primicia:
hoy vamos a cocinar un plato sencillo pero muy sabroso para toda la familia, pero antes, debo ponerme tierno y contar que mi hija mediana, después de verme trastear entre blogs, ha decidido lanzarse y empezar el suyo. Espero que le sirva y que el título que ha elegido sea el anuncio de lo que la vida le vaya trayendo:




Espero que le acojáis como lo habéis hecho conmigo. Un abrazo y vamos a cocinar:


Pasta con pollo y salsa de roquefort.

Ingredientes:
(para 5 personas)
500 grs de pasta, en este caso me gustan los nidos de tagliatelle
300 gramos de pechuga de pollo
100 gramos de queso de roquefort
nata líquida para cocinar (unos 200 ml)
sal

Preparación:
1- Cocemos la pasta en abundante agua a la que añadiremos una pizca de sal y un chorretón de aceite. Sacamos la pasta y la pasamos por agua fría para cortar su cocción, la secamos y la apartamos.
2- Mientras tanto sofreímos el pollo en dados, hasta que esté bien dorado. Lo reservamos también.
3- En una cazuela deshacemos el queso en la nata hasta lograr que tenga la textura que nos guste (no demasiado gorda).

Preparamos en un plato la pasta, le colocamos unos trozos de pollo por encima y añadimos la salsa al gusto de cada uno.

La foto es de mi casa y puedo deciros que se relamieron de gusto todos, hasta el perro Lur.
Como veis, le va a las mil maravillas este vino blanco de Argentina, del valle de Cafayate, a 1750 metros de altitud, en Salta, que conseguí el otro día aquí, en Vitoria-Gasteiz. Es algo dulce, pero no en exceso.

En realidad la receta es con litiruelas de cordero o de ternera, que son las humanas parótidas, y que hay que hacerlas fritas, después de cortar en dados y pasarlos por pan rallado. Es la original y seguro que no os arrepentís de hacerla alguna vez. Una receta variada.

Opciones: si a alguien no le gusta el queso, podéis añadir tomate o una besamel fina.
Para completar la comida (si hay comensales tripones) una ensalada de tomate, con unos granos de maiz y en el aderezo (mezclar aceite, vinagre y sal al gusto) añadir una cucharada de miel. Ya veréis qué ien le sienta al cuerpo.

Os dejo con un poema, que me está entrando el hambre.
Aunque en otros lados estéis con el otoño, aquí está llegando la primavera:

Ya le roba la luz y el color
al invierno la primavera.
Se acerca sutil y señera
tañendo muy suave el tambor.
Extiende su vestido de flores
cantan más altos los cantos
antes fríos y grises llantos
pájaros de mil y un colores.
Brotan del árbol las hojas
llenando de verde el vacío
mientras allí junto al río
crecen amapolas rojas.

En el alma sentidas melodías
en mis ojos tonos de mil colores
en mis manos, calor, viejos amores
primavera de dulces sinfonías.

21 abril 2007

Cuando un sueño es igual a un viaje

















Desde muy pequeño, y sin saber muy bien cuál fue la razón o el inicio de este sueño, he querido viajar a conocer Escocia. En mi sueño se mezclaban lagos, castillos y tierras altas de tonos verdes con luces mágicas y colores vivos... Hoy sigo esperando a cumplir mi sueño.

El sueño de mi hija Miren es conocer Argentina, sus gentes. En su sueño se mezclan las inacabables avenidas de Buenos Aires, llenas de color y gente con las ciudades enmarcadas en los Andes. Las inmensas praderas de jinetes que galopan al viento, con viñas de tonos otoñales debajo del blanco enmarque de las cumbres nevadas de los montes. La inmensidad del agua y los hielos antárticos de Ushuaia con el deje y tono de las gentes argentinas al hablar. Su sueño es ir a Ushuaia... y sigue esperando a ver plasmado en imágenes reales su sueño.

Hoy les he preguntado a los demás y Beñat, el pequeño tiene el sueño de Italia; mi mujer y compañera, la India; Itziar, la mayor quiere ir a todo el mundo...

He deducido por ello que todos tenemos un sueño, un lugar a donde nos gustaría viajar, un horizonte con imágenes idealizadas o no, que quisiéramos captar (quizás mejor degustar) con la cámara no digital de nuestros paladares visuales, un sinfín de colores y luces que necesitan esconderse tras de un paisaje natural y real, para así hacerse reales y pasar del mundo de los sueños al mundo del recuerdo.

Hoy, cuando hace ya casi nueve años del viaje que hice al Perú, los recuerdos almacenados entonces, afloran con una nitidez hermosa y plena desde los adentros de mi alma y los degusto, una y otra vez, con un placer sin límite. Los viajes se disfrutan poco a poco, con deleite de gourmet sin prisas.

Quizás, cuando las circunstancias que hoy lo impiden cambien, podamos empezar a ver realizado alguno de estos sueños que tenemos y, porque se lo merece, empezaremos con el de Miren.
¿Cuál ha sido o sigue siendo vuestro viaje soñado?

A una compañera de piel, futuro y alma

Traspasar tu horizonte luminoso,
atreverme a cantar con voz potente
colores de vivir vertiginoso,
reposando en tu vientre cuerpo y mente.

Ralentizar mi transcurrir ansioso,
enjugar las lágrimas del camino,
sentir las plenitudes, deseoso
de conquistar la paz del peregrino.

Beber paz en el cuenco de tus manos,
trocar en aire tibio el frío viento
fundir en tu paisaje mar en calma

Ver juntos madurar brotes tempranos
verme y vivirme al fin. Mujer, te siento
compañera de piel, futuro y alma.

16 abril 2007

reflexiones y un cocktail


Hoy, sentado frente a la muda y negra desnudez de la noche, repaso mis pensamientos, pauso mis latidos para poder mirar hacia dentro, para poder ver mis emociones, sentirlas, saberlas, conocerlas, acunarlas y que no me hagan daño.

Se entrelazan como hiedras en mi tronco envejecido por los años, recuerdos sonrientes, de niños y niñas saltando, de bebés recién nacidos y sus ojos me apuñalan con ternura el alma; recuerdos cruentos de amigos que se fueron al otro lado de lo desconocido, mi padre primero, Julián después y mi madre hace poco (hay una suave pátina de polvo amarillento que recubre, sin hacerlo desaparecer, el dolor por las pérdidas); recuerdos de amor apasionado, de amistad compartida, de viajes y de nostalgias, de cuentos inventados y de sonrisas junto a un fuego; se entrelazan sin dañar mi tronco cada vez más añejo.

Sueñan en mi interior deseos inacabados, sutiles sueños descalzos que quisieran crecer conmigo; proyectos de quita y pon, arrinconados algunos, llamando a la puerta de mi corazón.

Siento emanar desde muy adentro emociones contenidas, miedos ante el futuro, los acuno y los abrazo; rabia e impotencia por no poder desarrollar todos los sueños y ser cada día más libre y más grande; dolor por los ojos de quien no puede aún volar con la libertad que debiera; emociones en revoltijo para las que sólo me queda tejer una manta de ternura muy suavecita (una yiqya peruana), de colores muy vivos y arropar con ella las emociones cuando se ponen nerviosas y saltan enloquecidas.

Frente a la negra noche, acogedora a ratos, mala compañera en otros momentos, acuna estos recuerdos, estos sueños o deseos y todas estas emociones.

Y lo escribo, lo comunico, lo enjuago con algunas lágrimas y lo pongo en vuestras manos. Sólo pido la ternura de vuestras miradas, la ternura de vuestras sonrisas y la ternura, aunque sea virtual, de vuestros abrazos.


Cocktail de amistad:
Ingredientes:
- una hoja de ternura.
- Litros de amor del color que cada cual quiera.
- Trozos de manos entrelazadas.
- Sombra para el verano
- Abrigo para el invierno
- Vino de Rioja ( en su defecto, de Mendoza, Argentina o de Ica en Perú)
- Miradas acogedoras, silenciosas y entendedoras.
- Silencios cuando haga falta y charlas cuando se pidan.
- 500 gramos de risas proporcionadas a la conversación.
- 250 gramos de lágrimas compasivas y empáticas.

Preparación:
Se vierten los ingredientes según las necesidades del amigo o amiga, se agita según las estaciones, se comparte la conversación, los silencios y el vino y se adorna con la ramita de ternura.

Estáis invitados a añadir ingredientes o colocar un mantel… agradezco todas vuestras ideas en los comentarios. Al final de la primavera publicaremos la lista de ingredientes.

(la semana que viene vendrá un cocktail de verdad, después de un menú completo)

14 abril 2007

Invitación a una buena comida











En diferentes comidas y cenas entre amigos, solemos decir que el GENIO (con mayúsculas) es aquel que es capaz de reunir al que compra, al que cocina, al que come y al que paga. Esta semana, tan intensa en emociones, vamos a acabarla con un buen menú y una invitación:

ESTÁIS INVITADOS A COMPARTIR ESTA COMIDA CON TODOS NOSOTROS, BLOGEROS QUE TRAJINAMOS ENTRE PUCHEROS Y EMOCIONES, A COMPARTIR ALGO MÁS QUE UN PLATO VACÍO:

1- Para quien se atreva:

Marmitako de bonito.

Ingredientes:
Cebolla blanca
Cebolla roja
Pimiento verde
Pimiento choricero
Patata
Bonito
Aceite, sal y agua.

Rehogar en una cazuela grande pimiento verde abundante y cebolla blanca y roja. Cuando esté muy pochada, añadir la patata troceada (rota), pimiento choricero (su carne) y seguir rehogando. Añadir agua cubriendo la patata y dejar cocer hasta que esté blanda. Comprobar la sal. Cuando le falten cinco minutos a la patata, añadir el bonito en trozos.
O cualquier receta que sepáis preparar (más abajo están las carrilleras al vino de rioja alavesa)

2- Para quien tenga más miedo a la cocina (o más dificultad para encontrar ingredientes):

Colocar en un plato lo primero que te encuentres en la nevera: jamón, queso o unos espárragos, es igual.

3- Buscar alguien con quien compartir lo preparado.

4- Descorchar una botella de buen vino argentino, chileno, peruano, rioja o de cualquier otra denominación.

5- Disfrutar de la compañía, de la comida y de la conversación.

6- Al rato, al día siguiente o cuando sea, mandar a Modes las sensaciones y las posibilidades.

Por una vez quiero ser no sólo el cocinero, sino el que os reúna y os junte en una mesa virtual (sólo válida para este fin de semana, hasta el lunes 16) y que invitéis a vuestros amigos virtuales o reales a compartir un buen rato con todos nosotros-vosotros.

Espero vuestras noticias. Un abrazo.

Y como no podía ser menos un poema para mi hija mediana , de la que me asombra el humor para sobrellevar la enfermedad:


Para Miren:

MIREN


Flor temblorosa que emerges
hermosa entre los claveles
de la vida, de los mensajes
más dulces, de los niveles
más profundos de tu vivir.

Tiemblan tus hojas tiernas
sacudidas por los fríos
vientos de la mañana
afloran oscuridades
los miedos más sombríos
se asoman a tu ventana.

Recupera la sonrisa
del crecer entrelazado
a tus miedos y a tus risas
del nacer esperanzado
con pausas pero sin prisas
a lo nuevo y sus peligros.

Mantén abierta la puerta,
los ojos y las palabras;
estructura los paneles
de la experiencia y sueña
tus nuevos amaneceres.