12 septiembre 2009

ensoñaciones y menú para 25




Silencio, me refugio en el silencio
sin prisa, como en esas escenas de las películas en las que parece que no sucede nada, que el tiempo se ha detenido junto al lago mientras los protagonistas (cada cual que ponga los que quiera) se miran y el sol se pone tras ellos, sin prisa
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sabemos que es de película, pero todos hemos guardado en la retina escenas y escenarios que nos ayudan cuando queremos calmar las prisas, cuando no queremos que el tiempo nos robe la paz que tenemos entre las manos, que las obligaciones no nos empujen hacia el vértigo del día a día, que sabemos que lo que va a venir no trae tranquilidad
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sabemos que no es la verdad, que se acabará imponiendo mañana, pero hoy, entornamos los ojos y nos refugiamos en ese momento, en ese paisaje recordado y ensoñado (seguro que hasta hemos mejorado los detalles, hasta le hemos quitado los granos a la chica o hemos mejorado la nariz del chico), dejamos que la mente busque la paz en la escena, le ponemos música apropiada y nos refugiamos en ella

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sabemos que no es verdad... o ¿será al revés? Será que la verdad se esconde tras esas ensoñaciones y la mentira es la que llegará mañana, impuesta por el qué hacer, por las obligaciones que no podemos o que no queremos mandar a la mierda, por el devenir diario entre trabajos y obligaciones varias. Quizá sea la verdad, quizá no, pero mientras tanto... la verdad está dentro de nosotros, disfrutémosla.

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silencio
creo que me da igual, que la verdad o la mentira en el fondo, están dentro de lo que pienso, de lo que siento, de lo que soy... en el fondo me refugio de cuando en vez, consciente de lo que ha de venir, pero mientras tanto, ensueño la realidad como refugio y descanso... y me dedico a compartir mi tiempo con los que me rodean... o conmigo mismo.


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Para que no todo sea pensar y reflexionar, aquí van unos espaghettis con almejas a la marinera que son una delicia:

Ingredientes (para 25 comensales):
Pasta (tallarines en este caso) 2 kilos
Almejas (½ kilo para seis personas) 2 kilos y cuarto
Aceite, harina, agua y un poco de vino blanco
Preparación:
Cocer la pasta en agua abundante con sal y aceite.
Rehogar la harina en el aceite, añadir agua y vino blanco, perejil y un poco de ajo picadito. Uando empiece a hervir añadir ñas almejas y dejarlas unos minutos.
Servir por encima de la pasta (y para los niños y niñas, añadir queso rallado)
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Y de segundo, carne guisada

Ingredientes:
Zancarrón de novilla 4 kilos 250 gramos
Verduras: 8 pimientos verdes, 2 rojos, 2 cebollas, ajos, 1 calabacín
Guisantes, champiñones y patatas (1 kilo y medio)

Preparación:
Cocemos la carne con las verduras muy troceadas, uno chorretón de vion tinto y un vaso de agua.
Después de trocearla, añadimos los guisantes y los champis. Freimos las patatas en pequeños trozos y, a comer y a disfrutar.

On egin!

6 comentarios:

mangeles dijo...

Precioso poema
Preciosa fotografia

Y buena receta...pero yo paso...si tengo que cocinar para 25 me dá un ataque de ansiedad seguro...


Besos, Modes

mangeles dijo...

¡¡¡Zancarrón de novilla¡¡¡ ¿eso es cristiano?...ufff...

Más besos

-Pato- dijo...

Todo parece tan tan rico, menos el zancarrón de novilla, eso que será en Argentina???

:) besos :)

Anónimo dijo...

Menuda comilona

Mariaisabel dijo...

Que rico todo, Modes!
Te preguntan que es zancarrón. Cuando viví en el País Vasco, recuerdo que se le llamaba zancarrón a una parte de la ternera, yo compraba, aunque como era muy joven ni pensé que parte era, pero creo que es la pierna verdad?
Es curioso, en cada sitio decimos las cosas distinto.
Muxus

SAFIRO dijo...

Refugiarse en el silencio,
o meteme para adentro, como suelo decir, cuando voy en busca de aquel mejor poema que nunca puedo recordar.
Debiera estar allí, recuerdo el libro y la tarde, el arroyo de aguas mansas y el puente, pero no encuentro el poema; será y tal vez que no lo haya leído nunca...pero en esa búsqueda añeja, llega el sosiego y la calma.

Puede ser una verdad o una mentira encubierta. Una media verdad o una mentira a medias...valedera cómo la que más, había un puente, un libro y un arroyo y un poema perdido, que me traen calma y me alejan por un rato de la vorágine.
Disfruto de esa búsqueda y ojalá no lo encuentre...puede que no sea el mejor, aquél que no puedo recordar.

Cada quien se defiende como puede...

y me llevo la receta de los espaghettis con almejas a la marinera, son un poema!

Un brazo grande, Modes, y que abarque a toda tu familia.