18 mayo 2008


Hay días en que reencontramos retazos de nuestro pasado, nos conmueven por dentro, hacen temblar las estructuras que nos sostienen, acercan el miedo hasta la médula de nuestro sentir y necesitamos pausar las prisas y acunar las emociones, acercar los pensamientos a lo que sentimos, integrar lo sabido y lo sentido, verbalizar lo que nos pasa y, al darle palabras, buscar y encontrar cómo integrar y afrontar ese pasado, ese miedo, ese temblor.

Cuando lo logramos, esa sensación de paz serena atenúa los temblores y vemos la puerta de la esperanza más abierta y más luminosa. Encontrar a las personas que reciben mis palabras y me ayudan a gestionar lo que siento es la mejor ayuda para seguir adelante.

Ayer tuve el privilegio de enseñar el Casco Antiguo de mi ciudad, de Vitoria-Gasteiz a una cuadrilla de Elorrio. Disfruté viendo cómo los ojos curiosos de los amigos de mis amigos iban guardando los detalles, los monumentos y las historias; viendo cómo los ojos me devolvían la gratitud de compartir lo que sabemos, lo que somos y sentimos. Estoy encantado de pasear por la Vitoria medieval y neoclásica, de recorrer rincones que esconden siglos de historias por contar.

Un abrazo para los viajeros que nos visitan y encuentran nuestras manos abiertas a la charla y a compartir tiempo y mantel.

(El cuadro de arriba es el último que ha hecho mi hijo Beñat. Es un artista)


11 mayo 2008

Beñat y sus doce años


Ayer mi hijo Beñat cumplió 12 años, le quiero dedicar este poema emocionado.
En la foto le podéis ver junto a un cuadro de Javier Ortiz de Guinea, pintor y retratista que aquí pintó a los txistularis de la Diputación de Álava.

Resplandor
de una fuerza incipiente
en ese sentir tan potente
en ese vivir tan intenso
en ese tan rápido crecer.

El tiempo ha sido testigo
de tu nacer ilusionado
de tu crecer sin pausa
de tu sonrisa infantil
de tu responder a la vida
de tus juegos e ilusiones
de tu protesta frente al mundo
cada vez más exigente.

Rechazas mi sombra protectora
y otras vienes a descansar despacio
bajo estas ramas cada vez más viejas.

Reposa tu caminar
retoma otra vez tu camino
y de vez en cuando
cuando el sol apriete
o la tormenta te mueva
vuelve a la sombra de siempre
vuelve a proteger tu crecer
o simplemente a contemplar
cómo se empequeñece mi sombra
mientras la tuya se agranda
y acabará protegiendo
a quien hoy te ve crecer.

04 mayo 2008

mis recetas en orden


Hola amigos y amigas:
hace tiempo que tenía ganas de poner orden a las recetas, porque ya me era imposible indicar a quien preguntaba dónde estaba cada receta.
He colocado un link en la parte derecha que lleva a un listado de las recetas por orden alfabético.
On egin guztioi (que aproveche a todos y a todas).

Que mis platos, preparados con cariño, paciencia y ternura
os hagan llegar mi pasión por cuidar la compañía
mi ilusión por compartir tiempo y sonrisas
mi sueño de encontrarnos algún día
en torno a una mesa, y al brindar
con ese vino que guardamos en el alma
para ese día tan especial, otra lágrima
haga sonar el cristal de nuestra copa
mientras cantamos una canción
y el viento la lleva a vuestros oídos.

Un abrazo

27 abril 2008

recetas por orden alfabético

ASADURILLA DE CORDERO

Bacalao en salsa verde:






Calabacín con espárragos trigueros:

Calamares en su tinta:

Calabacines rellenos de langostinos (alta cocina)
carrilleras de cerdo al vino tinto de rioja alavesa









Kokotxak beste era batean:


LANGOSTINOS AL HORNO









Patatas con chorizo a la Riojana

Patitas de cordero

Pescado con base de patata:


Pincho de bacalao marinado

Pincho de calabacín con anchoas:

Pincho por la diferencia (negro y blanco).






Revueltos muy jugosos





para celebrar el día del libro


Letras que salen de esos papeles
de esas líneas donde alguien dejó
sentimientos atados a palabras
emociones sangrando verbos
vida en adjetivos y nombres

Letras que me hicieron llorar,
reír, sonreír y pensar
despertaron inquietudes
pasiones y sueños de color
desde mis ensoñaciones
de una infancia ya lejana
fantasías sin hilos
de adolescente confuso y soñador
anhelos por crecer
de joven inquieto y ansioso
lucha por no dejar de vivir
cada momento de hombre pausado

Letras que conforman frases
frases que construyen sueños
sueños que habitan libros
seres que caminan libres
entre palabras emocionadas
tienden puentes y caminos
entre lo creado en la mente
del autor en desvarío
y el alma del lector
que se acerca al alfeizar
de la ventana de los sueños
dormidos en estos libros.

19 abril 2008

prometido banquete y metáfora de los puercoespines


Tal y como prometía en la enterior entrada, aquí está el banquete para el fin de semana.
Celebrabamos los cumpleaños de mis dos hermanos chicos y mis queridas cuñadas nos prepararon estos manjares:

*ensalada de gulas de krisia, aguacate, tomate y lechuga.
*queso de cabra con cebolla caramelizada.
*tortilla de bacalao y piquillos.
y otros detalles que se adivinan en las fotos.

Me detendré en el segundo.
Pondremos queso de cabra de rulo (rollo cortado en trozos de 1 cm). Caramelizamos la cebolla pochándola en una sartén y añadiendo miel, hasta que coga un tono dorado.

Horneamos un par de minutos y lo comemos templado.
La verdad es que no tiene dificultad alta y es un toque original.

Después de comer tan exquisito banquete, una buena conversación con mis sobrinos, de los que he puesto las fotos de cuatro de los 20 que tengo, completó la celebración.
Las reflexiones que me van surgiendo me hablan de la necesidad de mantener estos momentos entre los hermanos y hermanas, con todos los sobrinos, con la oportunidad de escuchar sus historias, las inquietudes que van apareciendo en sus vidas...
Las garras de un individualismo aderezado con consumo e inmediatez nos puede hacer perder la perspectiva que como seres sociales debemos tener. El otro día leía la metáfora de la sociedad de los puercoespines con las dificultades de equilibrar el juntarse para protegerse del frío y las molestias producidas por las púas de cada individuo. Ese equilibrio entre lo que nos necesitamos y lo que nos molestamos seguirá siendo una busqueda donde insertar el respeto por la diferencia y la atención a la diversidad.
Tenemos que ser capaces de encontrar ese equilibrio.
Un abrazo que espero que no os pinche.


12 abril 2008

ampliando objetivos y un paseo por la boquería

Desde el cambio de trabajo he pasado de dedicar mis esfuerzos laborales a los y las adolescentes a ampliarlos a todas las personas jóvenes (hasta los 30 años). El cambio de chip me va cuestinando planteamientos, posturas previas y cuestiones arraigadas en 25 años dedicados a la educación de los más jóvenes de los jóvenes.

Hoy he utilizado la poesía para reflexionar, interirorizar y trasmitiros lo que voy aprendiendo, sintiendo, sabiendo y relacionando con las personas jóvenes.

Os propongo una lectura tranquila de matices, quizá escondidos entre las letras.


Hoy que ya no soy tan joven como tú

Y aunque me asusta tu correr
y me da miedo tu palpitar
de caballo en plenitud
tu saltar sin temor ni tiempo
de experiencia en experiencia
acojo tu carrera ilusionada
reconozco tu imaginación
tu poder de crear novedad
de sobrepasar mis logros
de cuestionar los anclajes
que la sociedad intenta inculcarte
de protestar,
a gritos o en silencio,
por lo que consideras injusto.


Admiro y reconozco
tu confuso sentir emocionado
tu sed de crearte fuerte y nuevo
tu ansiedad por el hoy, tu pasión
tu miedo a la soledad, tu frustración
tu renovado intento por crecer
tu lucha por conquistar
todas las independencias,
tu mayor fuerza y debilidad:
Tu juventud.


La foto, tomada en Barcelona hace unas semanas, me trasmite el colorido y la hermosura de los condimentos que le ponemos a la comida, metáfora de los que le ponemos a la vida, al trabajo, a los amigos y amigas.

La semana que viene estáis invitados a un buen banquete gastronómico.

06 abril 2008

comida con compañeros y compañeras


Hace unos días, unos cuantos compañeros de trabajo decidimos hacer una comida y celebrar un pequeño campeonato de mus (juego de cartas) entre nosotros y nosotras. Al hilo de la convocatoria han ido saliendo comentarios, bromas, estableciendo nuevos hilos entre nosotros y tejiendo más y más relaciones fuera de la seriedad del trabajo diario.
Es difícil separar el trabajo de las relaciones personales, ya que éstas nos influyen de manera decisiva a nivel personal y a nivel laboral. Siempre he considerado importantes, mejor imprescindibles, los momentos informales fuera del trabajo para propiciar encuentros, momentos de esparcimiento, ocasiones donde la rigidez del "laburo", la obligación de hacer bien las cosas... no impidan que salgan a relacionarse nuestros niños y niñas interiores y saquemos nuestro lado lúdico, divertido, que consigamos relacionarnos sin ataduras formales y entendamos al otro más allá de sus obligaciones de responsabilidad, de nuestras relaciones de jerarquía laboral...
Las dos fotos que os traigo son los trofeos que preparamos para el mus (simbólicos, pero que permanecerán en nuestras mesas hasta que se celebre otro y se los pasemos a quien los merezca). Las txapelas son para los txapeldunak (campeones en euskera) y las goilarak (cuharas) para los galtzaileak (perdedores en nuestra lengua). La pregunta que llevan escrita es ¿por qué estoy aquí? para que lo tengan que explicar a quien les visite.
En la comida preparé una ensalada diferente que paso a comentaros.
Ensalada de pasta con frutos del mar y la huerta a la salsa de cuatro quesos:
Cocemos la pasta al dente, pasándola por agua fría después de hervir, con sal y aceite en el agua de la cocción. Freimos unas gambas o langostinos al ajillo. Preparamos lechuga (o mezclamos lechugas, escarola, rúcula...), tomate en daditos, aguacate o manzana. Unas puntas de espárragos.
Colocamos en el centro la pasta y añadimos alrededor la lechuga, el tomate y el aguacate. Preparamos aliño con aceite, vinagre de módena y sal en un vaso y lo aliñamos.
Añadimos por encima las gambas o langostinos y unos espárragos.
Y a disfrutar.
La comida la completaron unas carrilleras de cerdo ibérico al vino tinto de rioja alavesa y unas tartas en vasitos (geniales para poder probar tres o cuatro tartas diferentes).
Por cierto, el campeonato de mus lo perdimos mi compañera y yo. En mi mesa lucirá la cuchara hasta que organizemos otro. Ya estoy pensando la fecha.
Un abrazo para todos y todas para esta semana.

30 marzo 2008

De nuevo en casa


Hola amigos y amigas:
hoy he vuelto a casa, después de pasar una semana de vacaciones con la familia en una casa rural de Cantabria, en los Valles de Pas. Hemos ido diecisiete personas, cuñados y cuñadas, primos y primas y he podido disfrutar de charlas alrededor de la mesa, de comidas compartidas entre sonrisas y de un buen fuego junto al que leer (menos de lo que quisiera).

Vuelvo a la normalidad, a la quietud de los días repetidos, a la amable sencillez de las jornadas laborales (si no se complican las cosas) seguidas de tardes en casa con los míos. En esa normalidad procuraré leer más, escribir algo más y recuperar la tranquilidad perdida en el ajetreo de estos días.

Visitaré los blogs y dejaré mis comentarios sin hacer de masiado ruido.
Un abrazo para cada uno de vosotros.



Junto al fuego
mis pensamientos vagan inquietos
imagino historias
creo personajes que reflejan mis inquietudes
tejo situaciones donde el alma
recupera paz y sosiego
junto al fuego
enlazo las manos con tu pelo
nuestros sentimientos trenzan cabellos nuevos
nuestras pasiones reposan sin dueño
junto al fuego
mi amistad enternecida
imagina un encuentro
de cena y poesía
junto al fuego
mi poesía se esfuerza
en reflejar la belleza
tu belleza y tus esencias
de mujer apasionada
mientras dibujo en mi mente
tu perfil contra las llamas
junto al fuego.

20 marzo 2008

la esquina del tiempo y vinos viejos


Doblo la esquina del tiempo, tropiezo con vuestras caras, se dibuja una sonrisa de reencuentro y mis ojos iluminan con su alegría el abrazo de los amigos, tras un tiempo sin verse.
Vuelvo después de reposar vivencias, como reposan los vinos viejos, en el silencio profundo de la tierra y entre olores de madera noble, como reposa el viajero junto al fuego, recordando detalles del viaje y paseando entre emociones guardadas en el alma.
Me encuentro con vuestros ojos, con vuestras sonrisas francas que me devuelven engrandecidas los sentimientos que expreso en este espacio hasta hoy callado y sólo roto por algún comentario aislado y reconfortante.
Reposo lo vivido estos últimos meses y vuelvo a sentir la necesidad de expresar, de comunicarme con vosotros de vez en cuando, de entrar en vuestras casas y ver qué pensamientos, qué fotos, qué sentimientos habéis dejado en vuestra ventana para que otros viajeros curiosos observen, callen o digan algo.
Traigo platos calentitos, poemas entrelazados de ternura y de pasión, de ser, sin más pretensiones, peregrino de mi rpopio existir; de compartir, sin más anhelo, vuestro y mío, nuestro camino y lo que en él acontece.
Cada semana, cada recodo de este camino trataré de poner en esta mesa lo que siempre hemos compartido: poesía y cocina.
.
AMIGO
AMIGA
SUEÑO
SONRIO
.
Pasos en el camino
ruido que llega de lejos
promesas de reencuentro
mis manos dibujan sonrisas
anticipando el momento
de los besos, del abrazo.
.
Tensión entre las palabras
ansiedad, espera breve,
hasta que me devuelvas
tus palabras amistosas,
hasta que me sacies
el alma con tu sonrisa.
.
Funde en mis brazos
tu sentir enardecido
deja que mis sentires
se deshagan en tus labios
y mis lágrimas refresquen
este volver a encontrarnos.
.
.
Un abrazo a todos y todas, Modesto

03 febrero 2008


Tempus fugit et carpe diem


Hoy, mientras la vida me da oportunidades no soñadas hace unos meses, recupero estos dos tópicos de la literatura latina para reafirmar la lucha por ser feliz que emprendo, a pesar de las circunstancias que nos viven y nos rodean, cada día y cada vez con más empeño y conocimiento.

Que el tiempo vuela no hace falta que nos lo enseñen en la escuela, ya se encarga él mismo de que recordemos las cosas de hace veinte años con una inmediatez que nos produce vértigo, al situarnos al borde del precipicio del pasado. Me basta con recordar que hace 25 años que me casé, que mi hija mayor cumplirá los veintitrés, que ha acabado la carrera y está trabajando (en precario como todas las personas jóvenes) para emanciparse y volar aún más alto, que la segunda cumplirá veintiuno y parece que el tiempo ha pasado cual tren de altísima velocidad; que Venta acaba ya la enseñanza primaria y caminará indeciso por los años de la adolescencia que se ve incipiente en sus protestas, en su bigotillo y en sus ojos; que los amigos comienzan a celebrar su cincuenta cumpleaños…

Contra este vértigo conozco dos remedios que, a veces, ayudan a paliar sus efectos. El primero, rellenar con cientos de miles de imágenes cada día, cada semana de esos años; con miles de paisajes cada estación en que paró ese tren de alta velocidad, dibujar esos paisajes, y recoger cada sonrisa y cada lágrima, con ternura, cada miedo y cada sorpresa, cada exceso de pasión y cada doloroso momento… y con todos ellos tejer un manto de memoria que proteja contra el frío vértigo del paso del tiempo.

El segundo, despertarse cada día con la sana intención de no perder cada oportunidad de disfrutar, de no pensar que algo es prescindible (ni el trabajo, ni las obligaciones de cuidar a nuestros menores y a nuestros mayores, ni el vino compartido con amigos, ni el amor correspondido o no, ni el dormir, ni la comida rápida o lentamente preparada con cariño…), de sentir que cada día es una oportunidad para aprender, con delirio o con dolor, con placer y con pasión, de cada persona que se cruza en nuestro viaje, de cada mirada compartida, de cada palabra y cada sonrisa callada.

Son dos oportunidades para luchar contra ese fantasma que nos persigue, por delante y por detrás, dos modos de intentar lograr que esta vida, corta de por sí, nos viva sin olvidarnos. Amigos tengo para compartir estos pensamientos y vosotros y vosotras va esta frase de Erasmo de Rótterdam: La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno.

Mi silencio en el blog no se corresponde con un silencio en el alma. Os sigo recordando con deleite, os sigo abrazando en la distancia y no me canso de brindar por vuestra suerte, por vuestra vida, por las lágrimas compartidas y las sonrisas entrelazadas.

Un abrazo
Modesto

08 enero 2008

para los que os acercáis de vez en cuando

Aunque esté cerrado, de vez en cuando un duende repone algún escrito. En esta caso, una reflexión a mis amigas y un poema para después de navidades.
..
.
A una amiga, a todas mis amigas


Cuando la noche apaga las luces que el día había encendido entre sus manos, enciende a la vez otras luces, mágicas linternas de los sueños, para que sigamos viviendo en un ciclo ininterrumpido de luces nuevas cada amanecer y cada anochecer, de luces mágicas que alumbran, con brillo renovado, nuestro existir entre sombras.

Cuando aprendemos que las palabras dan forma a nuestros sueños, a nuestras historias vividas, a las imaginadas y a las emociones más íntimas… entonces le dimos al alma mágicas luces que iluminan caminos antes oscuros, sombríos de miedo y desconocimiento, caminos que sueñan futuro vivo, caminos que nos hacen crecer entre lágrimas y sonrisas, caminos que nos hacen más humanos.

Cuando tus ojos de amiga me devuelven la mirada, limpia y fresca, estallan entre las luces estrellas felices y temblorosas, adornan nuestros ojos con brillos resplandecientes y nuestras manos se encuentran, se trasmiten sensaciones que ponen palabras a las emociones, y nuestros brazos abrazan presente, pasado y futuro entre historias que pasaron, abrazos que no quisiéramos dejar y sueños de futuro mutuos.
..-

Ojos negros de la noche
que no ilumináis la cama
de quienes no tienen futuro claro
pasan de largo los magos
pasan de largo renos y camellos
no están escritos tus nombres en sus mapas
Ojos tristes de la lluvia
que no regáis la esperanza
de un mañana luminoso
de quienes no tienen mañana
pasan de largo las luces
pasan de largo caballos, trineos

dejadme parar un momento
mis ojos en vuestros ojos
posar una sonrisa y algo más
en manos encallecidas
de niños que trabajan de más,
de niñas que venden de más,
de gente que dejó de crecer
para ser ya mayor
de mayores que perdieron su niño
en la miseria, tan cercana,
en la guerra , tan ajena
que se vieron sin futuro
sin culpa, sin condena

dejadme compartir un rato
mi ternura y mi sentir
la suerte que mi cuna tuvo
mis deseos para cambiar
para humanizar al menos
nuestros futuros entrelazados.
Perdonad que no os visite. Un abrazo para todos los que permanecéis ahí.

20 diciembre 2007



La hora de la despedida:

Hola amigos y amigas, que habéis compartido conmigo sueños, poemas, cocina y reflexiones varias, hoy he venido a despedirme, sin demasiada tristeza (que un poco sí), con un montón de sonrisas en el alma y alguna lágrima de las que hacen brindar.

En marzo de 2006 abrí esta ventana, con la imagen del tejo, para volcar un montón de emociones, encontrar amigos, verter vivencias y reflexiones… aprendí de mi amigo Juanan (dedalus) y estuve un año volcando y volcando. En marzo del 07 me aventuré a visitar blogs, a escribir a los demás, a entrar en vuestras casas y en vuestras vidas, cada vez con más confianza, a visitar vuestras neveras y compartir con vosotros la mesa y la conversación, el vino y el alma… Y me habéis ido contestando, me habéis hecho partícipes de vuestra ilusión, de vuestros avatares, trabajos, amores, historias de vida que hemos compartido más allá del blog.

He encontrado un espacio de expresión y de compartir que ha colmado mis necesidades de estar en relación con más gente, de causar impacto en los demás, de reconocimiento a mis pocas o muchas dotes de poeta y cocinero. Habéis acompañado mi camino junto a mi familia, junto al crecer de mi hijo Beñat, junto al proceso de enfermedad de mi hija Miren, junto al volar cada vez más alto y más lejos de mi hija Itziar, junto a mi querer y vivir con MariCarmen, mi mujer, junto a amigos que se han asomado a estas páginas, sus hijos (la última Enara, aún sin nacer), junto a mi cambio de trabajo y… tantas cosas…

El blog ha respondido a mis necesidades y me ha devuelto multiplicado por diez lo que yo he traído. Pero ha cumplido un ciclo y yo, culo inquieto en mi vivir, buscaré nuevas formas y nuevos caminos por los que avanzar. No voy a dejar de escribir poemas, no voy a dejar de cocinar para la familia y los amigos, no voy a dejar de acoger bajo mi ventana a quien se acerque a ella con una sonrisa o, quizá, con una lágrima y me necesite… sigo aquí, quien quiera ser peregrino y acercarse, será bien recibido. No encuentro tiempo para devolver las visitas y eso no me gusta. Prefiero enviaros lo que haga y visitaros cuando tenga tiempo.

No sé si me arrepentiré, si volveré dentro de unas semanas a llenar estos folios de palabras y emociones, de ingredientes culinarios y colores de amigos que sonrían al leer el blog… no lo sé.

Para quien quiera que le siga mandando los poemas que escriba, o que le envíe por correo las recetas que vaya aprendiendo… abriré unos grupos en mi correo. Si queréis recibirlo, mandadme un correo a modes.amestoy@gmail.com y os escribiré de vez en cuando (también a quienes me leéis sin comentar, os agradecería un correo para incluiros en la lista). Por lo demás, no encuentro una manera mejor de despedirme que con un poema, un abrazo enorme por lo que habéis supuesto en mi vida y un brindis (con rioja) por lo que vais a seguir suponiendo en adelante.

No te diré adiós,
notarás mi tristeza en la voz,
un temblor en mis palabras
para trasmitir a tu corazón
lo que siento, lo que pienso,
lo que soy y lo que te doy,
sentirás mi caminar
a tu lado, en el silencio,
escucharás mi canción
y palpitará en tu piel
el calor de mi amistad.



Os dejo un rioja y unos bombones de mi ciudad: Vitoria-Gasteiz. Os abrazo.

16 diciembre 2007

mi ciudad: vitoria-gasteiz


Como cada mañana, entre la niebla y el despertar del día, aparecen los rasgos de cada edificio, de cada torre de mi ciudad, mientras camino, las manos encogidas por el frío en los bolsillos, hacia el edificio donde trabajo.

Entro en las calles medievales, la luz de algunas farolas me iluminan el pasado de ocho siglos que me salen al encuentro. Entro por la calleja que da la vuelta a la iglesia de San Pedro, puedo imaginar las gentes de hace seiscientos años, acudiendo con miedo, con prisa a la iglesia donde se reúnen los nobles bien vestidos y los pobres con harapos, atrás, de pie. Pero todos pasan por la misma puerta, entran bajo la imagen imponente de la Virgen, sonriendo, y las imágenes de los doce apóstoles, pintadas de vivos colores, bajo el tímpano lleno de figuras bellamente esculpidas en la piedra. Todos huelen el incienso que disimula los olores de una ciudad medieval.

Avanzo por el cantón, dejo a un lado casas blasonadas, con escudos de familias que ya no existen, con ventanas donde puedo imaginar a los propietarios de la casa, comentando los avatares de los que pasan por la calle Herrería, con sus carros cargados de fardos de lana o con sus caballos cansados de avanzar en el duro invierno en la ruta que unía Castilla con el norte de Europa, o peregrinos curioseando entre las calles…

Subo a lo alto de la colina, donde se asientan las calles más viejas, palacios renacentistas de familias poderosas que tejieron sus moradas para vencer al tiempo, para dejar sus huellas a un paseante del futuro que se preguntará algún día por aquellas gentes, sus problemas, sus anhelos, sus amores y sus cuitas… que imaginará mientras camina entre la niebla y el frío, que camina seiscientos años atrás y ve salir del palacio una carreta, unos personajes que inician un viaje, mientras saludan a quien se encuentran en la calle.

Tuerzo a la derecha y las siluetas de otras dos torres, de San Miguel y San Vicente, se entremezclan con las paredes de otros palacios y de casas más humildes, más modernas, menos casas. El empedrado de la calle me va marcando el camino, busco la protección de las casas contra el viento, contra la lluvia y voy llegando al trabajo. Al fondo la torre de la catedral, su plaza y su fuente se perfilan contra el cielo, aún negruzco, de la noche, raso y sin nubes.

Enciendo el ordenador y le Edad Media se esfuma, comienzo otro nuevo día de trabajo. El abrazo entre el pasado y el presente, en mi imaginación, produce un destello en el negro de la noche, entre las pocas estrellas que titilan en el cielo. Vuelvo al presente y tecleo mientras miro la pantalla, mi clave personal: “Me encanta mi ciudad, me encanta Vitoria-Gasteiz”

10 diciembre 2007

poesía para una niña que va a nacer


Con el nombre que han pensado sus padres para la niña que crece en el vientre de Iratxe y junto a los cuidados de Carlos, me surgieron estas palabras. El nombre es Enara, que significa golondrina en euskera.



El primero se lo regalo al padre para que se lo lea a su hija. Un abrazo Carlos.






Quiero tejer con mis ramas
una cuna donde descanses tranquila
poner una manta de ternura
donde reposes con paz
mientras tu padre te mira
donde sonrías entre sueños
mientras tu madre descansa.

Trenzaré con emociones vividas
un nido que te proteja
del frío de la mañana
y del calor al mediodía
pensaré tus sonrisas dormidas
imaginando mundos sin estrenar
avivaré tu fuego de futuro
con lágrimas sin tiempo

construiremos los dos un mundo
que te permita crecer sin miedo
donde aprendas a volar
en círculos cada vez más grandes
donde desarrolles más
lo que sientes, lo que eres,
lo que sabes, lo que vives
donde vayas dejando las huellas
de tu crecer enraizado

y las manos que al principio
apoyarán tus inciertos pasos
recibirán con el tiempo
arrugadas por tejer y trenzar
tu caricia enternecida
tu cariño y tu sonrisa
cerrando el círculo de vida
que se inicia mientras creces
en el vientre enamorado
de dos almas que te esperan.



El segundo se lo regalo a Iratxe, con la que tanto he aprendido y compartido. Un abrazo.






Una torre, un campanario
sonidos alegres llenan los huecos
los nidos de docenas de golondrinas
empeñadas en volar y volar
en inacabables círculos
recortando su breve figura
contra el azul del cielo
bordeando el silencio de la tarde
de verano frente a la sierra.

Un nido, una breve parada
un volver a volar incansable
mientras los pájaros padres
observan sonrientes y callados,
acompañan los primeros vuelos
enseñan caminos nuevos
y esperan pacientes
la vuelta de la pequeña golondrina
a la paz del nido en la torre.




Fortalecer la torre
construir con mimo el nido
tener paciencia y volar
junto a la pequeña, soltar
de cuando en vez la mano,
amamantar los sueños,
mirar con ternura el crecer
y esperar hasta que un día
encuentre otra torre, otro cielo
donde romper el azul
con la gracia de su volar.






Y para todos los que leáis estos poemas, un abrazo de padre que recuerda las sensaciones y las emociones vividas hace mucho tiempo, antes de nacer mis hijos.